sábado, 25 de abril de 2009

Tan presente como nunca, y Tan distante como cercano

Siempre, presente en tu propia ausencia.
SINTIÉNDOTE a través de mi, por que no habría otra forma de acercarte que no sea en tu propia lejanía.
OBSERVÁNDOTE en las sombras de los recuerdos, en lo habitual de lo imaginario, en lo notorio de lo pensado, en lo usual de lo no vivido.
INVENTÁNDOTE en tu propia ausencia y queriéndote sin tu presencia, queriendo a la nada, a una nada sin fin, que no termina, que no acaba.
EXTRAÑÁNDOTE, sin razón para hacerlo, pero con sentimientos para quererlo.
PENSÁNDOTE en las noches frías, de mi ciudad cálida.
SOÑÁNDOTE despierta, viviendo momentos sin recuerdos.
QUERIÉNDOTE como nunca lo había echo, pero como volveré a hacerlo.
ESPERÁNDOTE mientras te escribo, mientras te idealizo, para darme cuenta que no eres lo que he querido.
Sinceramente cuando pienso racionalmente, me doy cuenta que solo pierdo mi tiempo. ¿Por que escribirte?, ¿por que pensarte?, ¿por que soñarte? ¡Escribirle a nadie, pensando en soledad, soñando con ansiedad...!
(...)
Ahora es el cuando que No había querido dejar llegar
Ahora será aquel momento que siempre habíamos planeado venir
Ahora es el tiempo que tanto deseamos pasar, pero que no llega como en nuestros sueños existía
Ahora cuando el olvido de las palabras atraviesa la barrera del tiempo y la distancia
Ahora cuando tú presencia opaca sobrevive los desplantes del olvido
Ahora es el devenir del momento, del recuerdo y de ti.
Ahora es la estación que deje pasar, que quise tener y veo la posibilidad de llegar.
(...)
(Fragmento Viejos pensamientos, 2007)

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