Siempre a pesar de sentirnos distantes, podemos estar mas cerca que cualquiera. Parecemos sombras de luz, reflejos sin oscuridad, relámpagos de felicidad; no quiero soltarlas, aunque muchas veces así
pareciera.
Es así en aquellas circunstancias, momentos, acontecimientos donde ellas se sienten más cerca que cualquiera, donde nadie podrá opacar nunca las sonrisas inesperadas, los abrazos espichadores y las palabras necesarias. Y es que a pesar de ser tan diferentes, de vivir en mundos casi completamente distintos, en cada una de nosotras existe la otra.
No les podre negar que esté un poco nostálgica en este momento, ni quisiera hacerlo, no tengo necesidad de ocultar lo importante que son para mí, es tal vez una pequeña forma de recordarlo. (…) Son ellas tal vez las personas que le traen a Ella tantos buenos momentos que la hacen llorar y reír, que ven pasar a su lado las hojas escritas, las palabras perdidas, las lagrimas sin sentido, las sensaciones olvidadas, las carreras en reserva, las pescas para el olvido, los apodos para lo que no se quisiera nombrar, las conversaciones de mil horas, los vasos derramándose de agua, las comidas prometidas, las cartas guardadas, los susodichos que pasan, continúan y vuelven a llegar; en fin cosas que no podremos borrar.
Quisiera recordarles una vez más, y no por última ni por primera, que somos aquellas necesarias inesperadas, que llegamos a la otra en momentos oportunos, somos un dos en uno, somos un nosotras para siempre.
Por eso amigas mías, otra vez y muchas mas un te quiero con toda mi fuerza, un abrazo gigante sin apariencias, un mora para una, una cereza para otra, otros diez años y mas a tu lado, una piscina para desintoxicarse para ti, una sabina para ella, un ariquipe con galletas que nunca se acabe, una visita a Bogotá que nunca se termine, un viaje a san gil para disfrutar.
Las adoro con todo y lo que podre odiar de cada una uds jajajaja…
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