sábado, 25 de abril de 2009
Para Ellas
pareciera.
Es así en aquellas circunstancias, momentos, acontecimientos donde ellas se sienten más cerca que cualquiera, donde nadie podrá opacar nunca las sonrisas inesperadas, los abrazos espichadores y las palabras necesarias. Y es que a pesar de ser tan diferentes, de vivir en mundos casi completamente distintos, en cada una de nosotras existe la otra.
No les podre negar que esté un poco nostálgica en este momento, ni quisiera hacerlo, no tengo necesidad de ocultar lo importante que son para mí, es tal vez una pequeña forma de recordarlo. (…) Son ellas tal vez las personas que le traen a Ella tantos buenos momentos que la hacen llorar y reír, que ven pasar a su lado las hojas escritas, las palabras perdidas, las lagrimas sin sentido, las sensaciones olvidadas, las carreras en reserva, las pescas para el olvido, los apodos para lo que no se quisiera nombrar, las conversaciones de mil horas, los vasos derramándose de agua, las comidas prometidas, las cartas guardadas, los susodichos que pasan, continúan y vuelven a llegar; en fin cosas que no podremos borrar.
Quisiera recordarles una vez más, y no por última ni por primera, que somos aquellas necesarias inesperadas, que llegamos a la otra en momentos oportunos, somos un dos en uno, somos un nosotras para siempre.
Por eso amigas mías, otra vez y muchas mas un te quiero con toda mi fuerza, un abrazo gigante sin apariencias, un mora para una, una cereza para otra, otros diez años y mas a tu lado, una piscina para desintoxicarse para ti, una sabina para ella, un ariquipe con galletas que nunca se acabe, una visita a Bogotá que nunca se termine, un viaje a san gil para disfrutar.
Las adoro con todo y lo que podre odiar de cada una uds jajajaja…
Tan presente como nunca, y Tan distante como cercano
Ahora será aquel momento que siempre habíamos planeado venir
Ahora es el tiempo que tanto deseamos pasar, pero que no llega como en nuestros sueños existía
Ahora cuando el olvido de las palabras atraviesa la barrera del tiempo y la distancia
Ahora cuando tú presencia opaca sobrevive los desplantes del olvido
Ahora es el devenir del momento, del recuerdo y de ti.
Ahora es la estación que deje pasar, que quise tener y veo la posibilidad de llegar.
Alejarse del abismo
La noche se opaca con la presencia invertida, con la ausencia romántica de aquella primavera que se aleja, con la visión de aquella “multitud” pensadora sin destino, con Élla trayendo al futuro del abismo। Se sentía lejos, distante, cercano e incesante; no había comparación adentro, no se buscaba no se objetaba, solo se volaba (…) En la fugaz compañía del abismo que atraía las olas de los acontecimientos, de sentimientos y noches sin sueños। Se resumía tal vez en la perfecta falta del pretérito escondido, en la palabra que pasa por la mente pero que queda borrada por la cobardía de afrontar lo que se siente, en ese dejarse llevar, en ese luchar, en llamarse cobardes. Por eso Cobarde que vive en lugar intocable lejano pero no distante, cobarde que le teme a la palabra, cobarde absurdo del recuerdo continuo, aléjese de aquel abismo, no se ahorille a los peligros del arte, sin sensaciones, ni percepciones; allí se encontrara con Élla, luchando por algo que no encuentra pero que sueña.
